¡Una de oreja a la plancha!
Marzo 23, 2008 - 2:57 pm

“Señor agente, no estaba hablando por el móvil, sino calentándome la oreja“. Algo así debió decirle el camionero alemán Walter Klein al policía que le detuvo tras pillarle conduciendo con el teléfono en la mano.
Como es lógico, al agente aquello le sonó a excusa y, además, de las malas.
Pero cuando se celebró el juicio, la factura demostró que no se había realizado ninguna llamada en el momento de la detención, así que el juez le dejó libre, como el ave que escapó de su prisión, y puede al fin hablar…
Vía: Movilae
